8 Nombre: Murciélago 13-01-2026 (Tue) 20:03:05 [del]
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Fascinante. Una lista casi litúrgica de pequeñas renuncias cotidianas presentada como si fuera una insurgencia moral. Caminar, compartir libros, no tomar Coca-Cola… muy heroico mi compañero.... muy simbólico......
Resulta curioso cómo el rechazo al “capitalismo” siempre se formula desde una comodidad absoluta: bicicleta en vez de auto, Linux en vez de Windows, fanzines en vez de empresas… pero siempre con tiempo libre, electricidad garantizada y la tranquilidad de saber que el sistema que se desprecia seguirá funcionando mientras uno juega a resistirlo.
No es acción política, es estética de la renuncia. Una forma elegante de sentirse superior sin alterar absolutamente nada. El capitalismo no se va a ver amenazado por una (1) persona que no va al Starbucks; al contrario, puede permitirse ese lujo precisamente porque personas así existen.
En el fondo, no estás “acabando con el capitalismo”, estás consumiendo una identidad: la del ""disidente inofensivo"". Y como toda identidad cómoda, se enumera mucho, se actúa poco y se repite la frase mágica: “algo se me ocurrirá”, para no tener que enfrentarse nunca al hecho de que no se te ocurrió nada.
El capitalismo es algo necesario que quieran o no siempre va a existir, déjense de huevadas. Tampoco se creen esa idea falsa que haciendo lo que hacen "lo combaten", es estúpido.

