146 Nombre: Murciélago 23-12-2025 (Tue) 18:02:32 [del]
—A mi ex lo tengo en facebook pues la cosa es q subió una foto y vi q le pusieron me encanta ya me iba a volver loca de suerte q era su tía nomás.
—A veces no es bueno estar tan pendiente de alguien que no eres tú, porque ese alguien está fuera de tu control. O quizá, lo que quiera ese alguien, con su tía o con alguna otra mujer. Incluso con una mujer que no sea humana. Incluso con una mujer espectral o una mujer gnomo. He oído que brindan estupendos masajes y que las mujeres humanas no son competencia para ellas. Yo empeñé toda mi fortuna en cripto-ñomo-monedas para cautivar alguna y aquí sigo haciendo tiempo... he mandado algunos mensajes al universo, pero ME GHOSTEAN :(
147 Nombre: Murciélago 28-12-2025 (Sun) 08:12:53 [del]
"Callaba obstinadamente. Hasta con mi padre renuncié a discutir; no tenía la menor posibilidad de influir en sus opiniones, mis argumentos se estrellaban contra una pared: de una vez por todas, y tan radicalmente como mi madre, él estaba contra mi. Ya ni siquiera trataba de convencerme sino únicamente de pescarme in fraganti. Las conversaciones más inocentes encerraban trampas, mis padres traducían mis palabras a su idioma y me imputaban ideas que no tenían nada en común con las mías. Siempre se ha debatido la opresión del lenguaje, ahora me repetía la frase de Barrès: 《¿por qué las palabras, esa precisión brutal que maltrata nuestras complicaciones?》. En cuanto abría la boca, les daba donde asirse, y me encerraban de nuevo en ese mundo del que había tardado años en evadirme donde cada cosa tiene sin equívoco con su nombre su lugar, su función, donde el odio y el amor, el mal y el bien son tan identificables como el negro y el blanco, donde de antemano todo está fichado, catalogado, conocido comprendido, e irremediablemente juzgado.[...] Ahora les devolvía la hostilidad que me demostraban. Cuando antaño me prometía no parecerme a ellos,me inspiraban piedad y no animosidad, pero ahora aborrecían en mi lo que me distinguía de ellos y a lo que yo concedía más valor: pasé de la conmiseración a la ira. ¡Qué seguros estaban de tener razón! Rechazaban todo cambio y toda discusión, negaban todos los problemas. Para comprender el mundo, para encontrarme a mi misma, tenía que salvarme de ellos."
—BEAUVOIR, Simone de, Memorias de una joven formal.

